8 de junio de 2009
Pensalo
30 de abril de 2009
History Channel. 4 a.m.
Un gran meteorito está a punto de impactar en la tierra. El triceratops empieza a sentir las temperaturas elevadas y se fatiga. El tiranosaurio rex deja de lado la idea de comerse un nosecuantosaurus (herbívoro y con cara de pelotudito, obvio). Las aguas empiezan a hervir. El meteorito se acerca a una velocidad descomunal, y en el cielo parece otro sol. La temperatura sigue en aumento. El sonido del meteorito entrando en atmósfera es igual al de 10.000 locomotoras juntas. El brontosaurio no sabe dónde carajo meterse, y una manada de stegosaurus se desploma de asfixia. En un instante, la península de Yucatán se hace garcha y las ráfagas de viento caliente calcinan todo a su alcance. La onda expansiva que se genera es incomparable. Dónde antes había vida queda una masa apocalíptica devastada, salvo por 2 o 3 especies de insectos y algún saurio marino.
Esto fue hace 65 millones de años, y dicen (el locutor, el científico de lentes, el nerd de
¿Qué hacés? ¿A dónde vas? ¿Cómo reaccionás? ¿Qué sentís? ¿A qué te dedicás? ¿Cuántos años tenés? ¿De qué signo sos? ¿A quién le rezás? ¿De dónde venís? ¿Quién te conoce? ¿De qué te agarrás?
28 de abril de 2009
Verbeando palabreas
13 de abril de 2009
Condolencias
Su dedo está metido en la sortija de la granada. Es el momento para arrojarla o estará definitivamente en manos del enemigo. La misma mano luce otra sortija, pero de compromiso. A miles de kilómetros suena un teléfono.
7 de abril de 2009
Eterno
Desde el día que se conocieron, supieron que nada los iba a separar. Él falleció años después, y ella anduvo sola hasta que conoció a otro hombre.
Ahora conviven los tres en una casa alejada del pueblo.
Diáloco 7
- Yo nunca te llevo la contra.
26 de marzo de 2009
Ajá...
19 de marzo de 2009
10 de marzo de 2009
Salvando las distancias
9 de marzo de 2009
Corré
4 de marzo de 2009
Faro
Seba, Fedda, yo, una cámara, y esta situación excluída de todas las demás situaciones.
28 de febrero de 2009
Por lo menos así, lo veo yo
40% Homero
35% Barney
20% Su color o característica fisonómica (blackie, peludo, chiki)
el 5% restante oscilan entre nombres originales y perros sin nombre.
26 de febrero de 2009
Presentimiento, Sentimiento, Postsentimiento
25 de febrero de 2009
Floggér, o Noggér. Esa es la cuestión.
Entrá a blogs, hacé un comentario boludo, y después esa gente entra al tuyo, y te deja otro comentario boludo. La gente que ve tu comentario, también entra a tu blog. Y por ahi te hace un comentario, para que vos lo visites y le dejes el tuyo.
Esta es la clave. Muchas visitas, y muchos comentarios.
Y yo no sé...
si me haría tan flogger...
a esta altura de la vida...
Pasen y lean, y sino, vida buena!
9 de febrero de 2009
Fichas que caen tarde II
Cosas que pasan...
2 de febrero de 2009
Fichas que caen tarde
Acabo de entender que es Y griega, que son dos palabras, y que una define su procedencia, lo mismo que I latina.
26 de enero de 2009
Viejo de mierda.
Me dejó fuera de toda existencia posible. Me borró, me anuló, me hizo innecesario, inútil, desperdicio. Lo hizo con la habilidad que sólo puede tener una persona que está en el mundo desde hace muchos más años que uno. Lo hizo de viejo y no sé de cuántas otras cosas. Sus ojos eran celestes. Un celeste casi blanco, casi ciego. Su postura era corva, su vestimenta oscilaba en marrones, y su forma de hablar… su forma de hablar era extraña y engañosa. Así fue como me anuló.
Estaba parado en la puerta del edificio cuando yo salía. El viejo parecía un portero, pero no era un portero. Era viejo, muy viejo. Empecé a subirme en la moto, cuando el viejo se acerca y me dice: - disculpe joven, ¿no sabe si aquello es un kiosco? Señalando un toldo a mitad de cuadra del cual apenas alcancé a leer dos palabras. Una era “vinos”, la otra “quesos”, y en el medio de las dos había una tercera, corta, muy corta. Supuse que era una “y”. – mire, no creo, yo desde acá leo vinos y quesos... – le dije. Miré para la vereda de enfrente y creí ver un kiosco. Entonces bajé de la moto y caminé para leer. Parecía un kiosco, pero era un locutorio. – Creí que enfrente había uno… – sostuve intentando ayudarlo, mirando para todos lados, buscándole al viejo un kiosco. – ¡No! – Dijo el viejo de golpe – ¿sabe dónde tiene un kiosco?- lo miré confundido y agregó – aquí en la esquina, quiero decir, apenas doblando la esquina, unos cinco metros. Ahí tiene como la entrada a una galería. Bueno – gesticula exaltado – ahí en la entrada hay un kiosco. Usted va hasta la esquina, y apenas dobla, lo va a ver. Primero va a ver unas mesas, pero al costado tiene el kiosco, apenas pegado, ¿sabe?
En silencio me subí a la moto y lo único que atiné a decir antes de arrancar fue un “gracias” que no entendí. Que todavía no entiendo. No entiendo si él buscaba un kiosco que ya conocía, o yo buscaba un kiosco que no necesitaba. No sé si lo ayudé o me ayudó, si fui emisor o receptor, si fui o no fui. No sé para qué carajo me paré a buscar una respuesta, o una pregunta, y me llevé mil preguntas sin respuesta. En la esquina tengo un kiosco. ¿Y? Si yo no estaba buscando el kiosco, lo estaba buscando él.
Tengan cuidado, eso es lo que quiero decir. Cuando un viejo les pregunte algo, los puede hacer desaparecer con tanta facilidad…




