Está todo bien, jefe, yo no le voy a decir cómo hacer su trabajo. Le estoy diciendo que a mi me vendieron no hagas a los demás lo que no quieres que te hagan y está vencida.
Mire, yo lo que me acuerdo es que me la dio un tipo serio y afeitado, creo que se llamaba Ernesto. En su tarjeta de presentación decía “Padre”. No digo que sea su responsabilidad, ¿eh? No se le ocurrió a él, es un saber popular, una herencia cultural. Quiero decir, el problema no fue el vendedor, sino el producto. ¿No sabe si podré hablar con algún responsable? Porque… nada que ver. En realidad es raro, le cuento: a mi me hicieron lo que yo no hubiera hecho. Eso lo agarra a uno de sorpresa y lo deja en una posición incómoda. Usted me entiende, ¿no?. Una mezcla rara de cómo se te ocurrió y la concha de tu re putísima madre. De paso, ya que estoy, si me hace la gauchada, quería cambiar éstas… espere que las tengo en algún lado… acá, mire: ama a tu prójimo como a ti mismo. Vencida también. Acá hay una del colegio, mire: los que estén mejor preparados van a llegar más lejos. Esta la quiero cambiar por alguna que hable de física cuántica o de mandriles. En realidad sabe qué me gustaría, una que defina el sistema de convivencia espontánea de los delfines.
Bueno, y acá tengo All you need is love de los Beatles, el hombre es un ser superior de Darwin, la democracia es el gobierno en manos del pueblo, que me la robaron y acá tengo la denuncia… no, acá… no… espere. No la encuentro. Es que vine en tren y había mucha gente. ¿Se me habrá caído? Pucha, tampoco encuentro la billetera. ¿Se me habrá caído también? ¡No! En realidad lo que me faltan son los bolsillos. ¡No! ¡no! ¡Lo que me falta en realidad son las manos! ¿¡Las manos¡? Sepa disculpar buen hombre, hasta hace unos minutos le hubiera jurado que yo era. Quiero decir, que yo existía. ¡Si tenía tangilidad de sobra! Pero, ¿se me habrá caído también? ¿me habré perdido en el camino?... ¿Por qué no me habla don?... ¿Dije algo que lo ofendió?... ¿Eh?... ¿Hola? ¿Hay alguien ahí?
8 de noviembre de 2009
Centro de Atención al Viviente
2 de octubre de 2009
Salir de Buenos Aires
Mi escrito se replantea la cuestión eterna de una ciudad inmensa e infinita, de esta ciudad de calles y barrios y pasajes y avenidas y avenidas y calles y plazas y gente y calles y calles y calles.
No es fácil salir de Buenos Aires, o por lo menos eso creía hasta ahora. Y digo hasta ahora porque vino el escritor Eduardo Gudiño Kieffer a largar su solución como la cosa más normal del mundo.
Transcribo a Eduardo literalmente, de su libro Será por eso que la quiero tanto:
"...En la planta baja la encargada la recibió con su cotidiana andanada de reproches y conminaciones pero esta vez no hizo caso y salió a la calle , echando a caminar hacia Rivadavia porque dicen que Rivadavia es la avenida más larga del mundo, dicen que Rivadavia sigue por cuadras y cuadras, por kilómetros y kilómetros, por horas y horas y así atraviesa la ciudad entera hasta salir al campo y por eso Rivadavia debe ser la única manera de escapar de esta trampa sin perderse..."
Claro, ahora que lo sé, a mi también me parece obvio.
10 de septiembre de 2009
¿Por qué le habrán puesto vacunas?
La viruela fue la primera enfermedad que el ser humano trató de combatir inyectándose a sí mismo otra enfermedad (esto es lo que conocemos como vacuna). Ahora, ¿por qué vacuna? Porque en 1796, un médico rural muy piola que se llamaba Edward Jenner, vio que las recolectoras de leche (sí, recolectoras de leche) se contagiaban con frecuencia un tipo de viruela de las vacas a las que ordeñaban cotidianamente, y que por agarrarse esta enfermedad de la vaca, safaban de agarrarse la viruela común que afectaba con gravedad a los seres humanos. Jenner entendió que la viruela animal inmunizaba a las personas de la viruela humana.
Entonces el amigo Edward extrajo líquido de la infección producida en una recolectora de leche (sí, recolectora de leche) y se lo inyectó a un pequeño de ocho años (no había hamsters todavía). Después de cuarenta días le inyectó la viruela común y ¡eureka! el pendejo como si nada.
A partir de ahí, el uso común cobijó la expresión “poneme la vacuna” o “ponémela” como decían las recolectoras de leche. Nada, lo importante es que la vacuna, el asado, la leche, todos sus derivados, el cuero, miles de canciones, cientos de cuentos, y vaya uno a saber cuántas cosas más, se las debemos al mismo animal: al hombre.
26 de agosto de 2009
La Corte despenalizó la tenencia de marihuana para consumo personal.
En otras noticias:
* Cuatro jóvenes mueren al intentar un campeonato de Winning Eleven de 720 horas ininterrumpidas.
* Missing Children piensa en desarrollar Missing Adults.
* Nueva convocatoria para el seleccionado nacional. Maradona pide a Marangoni, Pumpido, Burruchaga y Olarticoechea.
* Los dirigentes de River se confunden y vuelven a comprar a Fabbiani. Ariel Ortega declara: “baladarupblurapa….luparabla…kru”.
* Se organiza un festejo por la despenalización de la marihuana. La convocatoria es a las 22 hs en la esquina de las avenidas Santa Fe y Corrientes.
* Miles de personas se reunen en el planetario para ver pasar una nube.
* Estaría muy grave Michael Jackson.
* Hacen peatonal Puán a la altura de la Facultad de Filosofía y Letras.
* 45 puntos de raiting para el canal de compras Sprayette. Se registró de las 2 a las 5 de la mañana.
* La empresa Pepsico lanza una bolsa de Chizzitos de 8 kilos.
* Desarrollan el test de Porremia para conductores. Habría que apoyarse un Cuarto de Libra con queso en la boca sin morderlo al menos por 20 segundos.
* El Congreso sanciona una ley que prohibe a los músicos decir que es la última canción, irse y volver a tocar una más a pedido de la gente.
13 de agosto de 2009
Campaña Solidaria:
Cuestionemos la "o"
¿Qué te pasa? ¿Estás cansado o te sentís mal? Bueno, a veces resulta que me pasan las dos cosas. Y ese “a veces” se me hizo el casi siempre, y me convenció.
Los invito a que cuestionen la “o” como letra aislada delimitativa. ¿Querés ir a comer algo o preferís ir a un telo? Yo digo comer en el telo, o coger en un restaurante, no importa. Es la suma y no la diferencia. Pero no sólo en esta, sino en cualquier área. ¿Es boludo o se hace? ¡Es y se hace! ¿Llevo cerveza o fernet? ¡Las dos! ¿Playa o montaña? Plantaña ¿Mediaslunas o tostadas? ¡Mediaslunas tostadas! ¿Ser o no ser? ¿Rubia o morocha? ¿Pizza o empanadas? ¿Los Beatles o los Rolling Stones?
La “o” me tiene las pelotas llenas. No sé si es una letra que sirve o sólo se usa por costumbre.
Y una vez más, me autorespondo, las dos cosas.
20 de julio de 2009
Diagnóstico
13 de julio de 2009
Buenos Aires
Que se quedó un poco por voluntad, pero mucho más por no poder salir.
Porque conocer un lugar infinito, donde lo que ya se conoce arbitrariamente cambia, y se vuelve a conocer, y se descubre algo nuevo que no se conocía para cuando ya cambió de nuevo lo reconocido, es una empresa imposible, un absurdo, un desatino, algo descabellado, insensato, ilógico; es acaso una inmisión; es quizás un antifín.
Dicen que anda por ahi, atemporal de tanto conocer y reconocer. Debe ser que lo más sano es lo que hace la gente que no viene a Buenos Aires. Eso de decir: Argentina, Maradona.
Porque así es la única manera de vivir en esta Ciudad. También atado a la eternidad de sus símbolos, de sus mitos. Maradona, el tango, Gardel, el dulce de leche y, como mucho, el mate.
Es obvio que Buenos Aires es mucho más que eso. Pero la única forma de vivir acá es esa. Limitándola simbólicamente. Poniéndole, imaginariamente, un fin.
Nocturno
Pero lo que no jode siempre se puede arrancar. Funciona bajo la misma condición que pone lo ordinario cerca y lo bello lejos; lo rico poco saludable y lo sano soso.
El alma no permite la amputación voluntaria, pero se corta como pan ante lo involuntario.
Entonces mejor ni hablar de un pensamiento molesto, de esos que hacen metástasis y se esconden atrás de la idea de perro o la de percha. Esos que, inmodificables, nos demandan una industria de razonamientos forzados para pasar por ellos sin entrar; incluso para hacer de cuenta que nisiquiera hemos pasado.
Pensamientos y sentimientos. Sólo los demás afectan su forma.
Sentimientos y pensamientos; nosotros seremos, como mucho, sus portadores.
2 de julio de 2009
29 de junio de 2009
Enjoy the silence
19 de junio de 2009
18 de junio de 2009
Real Academia Extrañola
17 de junio de 2009
Fernando Pena
Con esa actitud desenfrenada y divergente. Con ese ánimo a prueba de muerte. Con ese carisma que no se compra ni se entrena ni se vende. Con la suma de todos los personajes que hacían a la persona. Por saber llevar la pantomima y el desmaquillante de forma instintiva, haciéndolos herramienta, causa, burla, consecuencia, seriedad y mensaje.¿Me das un...?
8 de junio de 2009
Pensalo
30 de abril de 2009
History Channel. 4 a.m.
Un gran meteorito está a punto de impactar en la tierra. El triceratops empieza a sentir las temperaturas elevadas y se fatiga. El tiranosaurio rex deja de lado la idea de comerse un nosecuantosaurus (herbívoro y con cara de pelotudito, obvio). Las aguas empiezan a hervir. El meteorito se acerca a una velocidad descomunal, y en el cielo parece otro sol. La temperatura sigue en aumento. El sonido del meteorito entrando en atmósfera es igual al de 10.000 locomotoras juntas. El brontosaurio no sabe dónde carajo meterse, y una manada de stegosaurus se desploma de asfixia. En un instante, la península de Yucatán se hace garcha y las ráfagas de viento caliente calcinan todo a su alcance. La onda expansiva que se genera es incomparable. Dónde antes había vida queda una masa apocalíptica devastada, salvo por 2 o 3 especies de insectos y algún saurio marino.
Esto fue hace 65 millones de años, y dicen (el locutor, el científico de lentes, el nerd de
¿Qué hacés? ¿A dónde vas? ¿Cómo reaccionás? ¿Qué sentís? ¿A qué te dedicás? ¿Cuántos años tenés? ¿De qué signo sos? ¿A quién le rezás? ¿De dónde venís? ¿Quién te conoce? ¿De qué te agarrás?
28 de abril de 2009
Verbeando palabreas
13 de abril de 2009
Condolencias
Su dedo está metido en la sortija de la granada. Es el momento para arrojarla o estará definitivamente en manos del enemigo. La misma mano luce otra sortija, pero de compromiso. A miles de kilómetros suena un teléfono.
7 de abril de 2009
Eterno
Desde el día que se conocieron, supieron que nada los iba a separar. Él falleció años después, y ella anduvo sola hasta que conoció a otro hombre.
Ahora conviven los tres en una casa alejada del pueblo.
Diáloco 7
- Yo nunca te llevo la contra.


