4 de abril de 2008

Va a haber una vez

Gonzalo va a nacer el 12 de agosto de dentro de diez años. Desde sus primeros días será una persona de fuerte tempreramento, equilibrado y más adelante oportunamente amparador.
Gonzalo se convertirá en un hombre de bien, y conocerá, como suele suceder en estos casos, a una mujer que lo merezca.
Patricia será una madre de esas que desdibujan los roles constantemente, estableciendo lazos de hija con su pareja, de pareja con su padre, de hermana con sus hijos, etc, etc, etc. Aunque eso no quitará su debienez.
De este matrimonio nacerá Felipe. Un niño con una gran capacidad para el juego, la inventiva y el arte de la astucia como forma elaborada de inteligencia de aplicación práctica.
Esta natural disposición a la resolución espontánea de problemas cotidianos lo hará triunfar en el mundo laboral. Pero eso será quizás parte de otra historia y no viene al caso.
Lo realmente importante, sorprendente, llamativo y curioso de esta historia, sucederá poco después de que Felipe cumpla los 7 años. Día en el que recibirá por regalo a Chungo, un hermoso ovejero belga, de caracter dócil, solemne y juguetón.
Chungo y Felipe serán inmediatamente grandes compañeros.
A mediados de enero de ese mismo año, Felipe y Chungo irán de veraneo a la costa, y cruzando la avenida que separa la casa que alquilarán del mar, Chungo será atropellado y luego pisado por un bus lleno de monjitas cantando “Señor de Galilea” con tanto ahínco, que nadie, ni el chofer ni las devotas, notará el ladrido o el crujido de los huesos de Chungo entre la goma y el asfalto.
En ese momento, el grito de Felipe hará que Gonzalo corra con toda velocidad hacia su hijo, para levantarlo en brazos y apoyando la desconsolada cabecita en sus hombros, le susurrará al oído:
- Tranquilo hijo. No llores. Nada de esto ha pasado todavía. Iremos de vacaciones a otro lugar, o pondremos a Chungo una correa para que nunca cruce la avenida.
Así Felipe dejó de llorar, sonrió, y vivieron, cuando pasó esto y no lo otro, felices para siempre.

4 comentarios:

dalecuerda dijo...

Hermosa música!!!
hermoso manejo de todo.
gracias por compartirte!!

Feffo dijo...

gracias hermano de saliva

]v[arucuturu dijo...

Yo ya no sé si quiera opinar sobre esto, ya lo hice dos veces y Blogger se complotó para ignorarme, como mi jefe cuando le pedí un aumento.
La tercera es la vencida, dice la gorda Serra Lima, y ese es un verso sin esfuerzo. Y ese también, así que acá va:

Es precioso, Faifer. Tiene frasecitas-joyitas hermosas. La premisa es inteligente, está contado con el suficiente "what if" como para sacarme una sonrisa boba. Me encantó. As I said before, tenés pasta rellena para esto y sabés condimentar bien la salsa. Te banco, puerco.

Un beso enorrrme.

Feffo dijo...

El viernes puede ser un gran día.
Busquemos juntos nuestro estado de miseria que encienda la chispa.
Salgamos a pedir monedas, yo te cafioleo.
Tssssssssssssssssss.
Gracias Buita.
Que vuelvan los lentes, y los blogs de Mariana Bua.